viernes, 15 de mayo de 2009

Libertad de expresión

Si usted tiene algo que decir, desde aquí le digo, por favor dígalo. Si usted piensa algo que cree conveniente exponer a otras personas, le pido que lo exprese. ¿Tiene algo que no pretende contar? Cállelo, pues es libre de decir y callar aquello cuanto desee. Me explico, si usted tiene opción de contar y no contar, sepa que es un afortunado por disfrutar de la libertad de expresión. Aprovéchela en su beneficio. En caso contrario, mal asunto, pues no la podrá aprovechar para decírmelo.

¡Cómo me fascina hablar de libertad¡ existen tantas, algunas tan reprimidas… No me cabe la menor duda de que para que una persona hable, debe haber otra interesada en escuchar. Esa es una de mis aficiones favoritas: escuchar. Nada hay que me parezca más interesante en el mundo que oír a una persona mientras disfruta autónomamente de su libertad. A veces, la gente lo único que necesita para ser feliz es decir lo que piensa, o decir lo que quieren que pienses. Oír a otra persona supone la mejor manifestación sobre la libertad de expresión. Por ello diga y calle, según crea conveniente, pero por favor, escuche también para disfrutar de esa libertad "oculta". Si ya lo dijo Voltaire…

“Desapruebo lo que dices, pero defendería hasta la muerte tu derecho a decirlo”

1 comentarios:

Mariel C. dijo...

Buen texto y buen punto de vista :)

¡Un saludo!