Tengo un corazón que es como una flor, él sabe que puede querer y con su querer mover montañas, puede crecer haciéndote creer, sonreír, volar... Él puede amar, demostrarte que se puede trazar un lienzo con caricias forjadas por sentimientos verdaderos a la luz de cada noche. Mi corazón podría amar a mujeres malvadas, podría llorar por aquellas que no se lo merecen, pero mi corazón no pone barreras y si se enamora vuela en el amor. Mi corazón es un reloj, y al ruido del tic-tac marca el tiempo que desea regalar, no pondrá peros a cada segundo por excesos que parezcan. A veces arde y se deja llevar por un río que fluye y que muestra aguas placenteras, pero también se equivoca… Mi corazón ama pero puede ser cenizas si con malvad se ataca… Mi corazón quiere tanto que si le pides que no te quiera, de tanto que te quiere, no te querrá.
Alexander García Hernández
