Relájate y tómate tu tiempo, recapacita y disfrútalo, sé conciente de su valor y aprovéchalo.
Toda vida conlleva un espacio temporal, un contexto histórico, un periodo de duración determinada en el cual vivimos y, consecuentemente, sentimos. Así pasan los días, con las tareas diarias absorbiendo nuestro bien más preciado. Hablar del tiempo es hablar de todo; de la existencia humana, de la entramada secuenciación de todas las experiencias que componen nuestra vida, de la unipersonalidad y aprovechamiento de cada momento... Quizás la mayor particularidad de éste sea su intangibilidad, pero aún más su carácter de "invendible". En una sociedad donde algunos aseguran que "todo tiene precio", esta herramienta podría ser la excepción que confirma tan disparatada afirmación. A modo de ejemplo, las últimas palabras de Isabel II antes de morir fueron “cambio un poco de tiempo por todos mis bienes” pero el tiempo jamás podrá venderse, ni podrá transferirse (es unipersonal), y eso hace realmente valioso cada instante.
Pero realmente ¿somos concientes de la existencia de un tictac que no se detiene? Bajo mi punto de vista, es comúnmente humano vivir pensando en un futuro, es decir, especular en un tiempo por venir ajeno al presente. Utilizamos el tiempo como vehículo, no como herramienta, y ese el problema. Repasando el pasado y estudiando el futuro transitamos el presente. El ahora es la especulación sobre el mañana, sobre la esperanza de un futuro mejor que ni tan siquiera sabemos si conoceremos. Se esfuman las horas del reloj e invariablemente nuestras horas de vida, pero no parecemos capaces de aceptar que el presente es eterno y debemos vivirlo, sentirlo y disfrutarlo.
De este modo, mientras vago por el entorno urbano, suelo ser testigo de expresiones realmente sorprendentes de las cuales la siguiente me parece digna de estudio “es que no tengo tiempo”. Soy conciente de los innumerables factores que intervienen en la configuración de un día cualquiera de un individuo, pero ciertamente, ¿en la vida no has tenido tiempo de hacer algo que realmente querías? En la vida hay tiempo de hacer cualquier cosa, recuérdalo, tenemos tiempo para hacer todo lo que deseemos, siempre y cuando lo ansiemos de verdad. Finalmente, sólo me queda añadir que la resolución del jeroglífico del tema que te he planteado reside, fundamentalmente, en ser conciente del valor del tiempo para, de esta manera, no desperdiciarlo, para no ser testigos estáticos de lo velozmente que se evapora, aprendiendo a vivir cada momento en su presente determinado… así que te repito…
Relájate y tómate tu tiempo, recapacita y disfrútalo, sé conciente de su valor y aprovéchalo.
Alexander García Hernández
martes, 23 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario